Dueños y colonizadores de nada.

 Hace algún tiempo comprendí que la piel no distingue cuando alguien le acaricia.

No le importa el lugar, la hora, quien inicia el jugueteo...tan sólo recibe... siente.

Miradas mudas, caricias vacías, corazones rotos...Una vida atrás; tú y yo aquí,  justo ahora.

 

No pude resistirme a tu mirada, algo en mí ya estaba roto, pero... ¡no renuncié! y afronté que por encima de todo lo malo, ¡eras tú!... tus ojos, tu boca, tu forma de hablar...

Éramos dos locos , un amor naufrago...aferrados a quererlo amagar a la eternidad

 

Estabas allí frente a mí y ¡caray! ¡tan solo Probé tus besos...y fue fácil saberme amado!

Ajenos del alma, dueños y colonizadores de nada... de aquello oscuro que nadie quiere ver por temor...

 

Ni la vida misma nos bastaría para intentarlo de nuevo, ¡al menos llegar antes!...

De todo, de todos...

Somos invierno, noche; aquel segundo en el reloj que marca la diferencia entre un día y otro.

 

A estas alturas de mi vida, qué más da si llegamos tarde...

Bastan los besos, las caricias y tu amor...

No poseemos, vivimos, estamos y amamos.

 

En esta vida no, pero en otra parte del universo, tú y yo seremos eternos.

Comentarios

Entradas populares